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16 de julio de 2014



Pinax de Ninnion.  Cerámica pintada 
Anónimo ; Escuela Ática ; Circa 370 a.C. 
Museo Arqueológico Nacional de Atenas



Fuentes:
Himno Homérico a Deméter; Iliada, XIV, 326; Odisea. V, 125; Hesiodo, Teogonía, 435 ss.; 912-914; Herodoto II, 171; Apolodoro, Biblioteca, 5; Diodoro Sículo, V, 2 ss.; Ovidio, Fastos, IV, 419 ss. Metamorfosis, V, 346 ss.; Higinio, Fábulas, 146; Pausanias, I, 14, 2; 37, 2; 38, 5; VIII, 15, 3; Calímaco,  Himno a Deméter, I, ss.; Teócrito, II, 2; Aristófanes, Aves, 210.
Descripción:
Tablilla pintada o pinax de figuras rojas en forma de naiskos (templete); se trata de una pieza con función votiva, procedente de Eleusis, que representa  la procesión de  los iniciados en los misterios Eleusinos, de difícil interpretación.  En el frontón triangular que corona el conjunto se ha representado la Pannychys, danza nocturna que antecedía a los grandes misterios, mientras que en el espacio cuadrangular aparecen dos filas de iniciados (dos procesiones) que  se dirigen hasta la diosa Deméter. 
En la  procesión superior,  Perséfone, identificada por las antorchas cruzadas que sostiene en sus manos, mira hacia atrás, mientras ilumina la marcha de los fieles  iniciados y los conduce hasta la presencia de  Demeter.  La sigue  Ninnion y  otros dos iniciados que sostienen enramados (bakchoi) en sus manos.   El cortejo inferior muestra a Iaco encabezando la marcha, también con antorchas encendidas en las manos, que es  secundado  por   Ninnion y  por  otro iniciado que porta, igualmente, enramadas en sus manos. En la procesión inferior, Deméter está sentada cerca del ónfalos, acaso en el interior del Telesterion (¿?). En ambos casos, la diosa está apoyada sobre  sobre un Kystes (el sagrado contenedor de Eleusis).  Todos los personajes van coronados.
Algunos especialistas han señalado que la procesión superior hace referencia a los Grandes Misterios, mientras que la inferior, puede mostrar los Misterior Menores[1]. La inscripción de la parte inferior  indica que fue dedicada por Ninnion a las dos diosas: NINNION TOIN THE[OI]N A
Observaciones:
Esta pieza fue hallada en Eleusis, Ática, en 1895. El Museo Arqueológico de Eleusis cuenta con una copia de la pieza original.
Bibliografía:
BINACHI, U.,  The Greek Mysteries, 1976.
BLANCO FREIJEIRO, A.,  “Los misterios griegos. Mitos y ritos de Eleusis”.  Revista de Arqueología, nº 11, págs. 12-17. Madrid.
FOUCART, P.,  Les Mystères d’ Eleusis, París, 1914.
GÓMEZ SEGURA, E., “El santuario de las dos diosas”. Revista de Arqueología, nº 239, págs. 15-22, Madrid.
HARD, R. , El gran libro de la Mitología Griega.
KERÉNYI, K., Eleusis: archetypal image of mother and daughter, Nueva York, 1967.
NILSSON, M.P.,  Greek popular religion, Nueva York, 1940.
NILSSON, M.P. , Die Eleusiniche Religion Antike, Berlin, 1942.
PICARD, Ch.,  Sur la patrie et les pérégrinations de Demeter, R.E.G., 1927.
PICARD, Ch..   Demeter puissance oraculaire, R.H.R., 1940.
RUCK, C.A.P. , The world of classical myth : gods and goddesses, heroines and heroes, Durham, 1994
http://www.namuseum.gr/exhibitions/ieries20-7-09/02_3-en.html

Texto: María Isabel Rodríguez López






[1] Estos Misterios Menores se celebraban en Agrae y estaban consagrados a Perséfone, constituyendo una suerte de prepurificación (protokatarsis) para los grandes Misterios.

20 de mayo de 2014

Nike de Delos. 550-540 a.C.






Las representaciones más antiguas de Niké que  conocemos se fechan en los años centrales del S. VI a.C. y la presentan como una mensajera alada,  en actitud dinámica, de carrera.  Buen ejemplo de ello es la  conocida Niké de Delos (Museo Nacional de Atenas, NM 21) (fig. 1), un monumento votivo erigido en el templo de Ártemis en Delos,  exhumado en 1887[1]. Su inscripción dedicatoria menciona como su autor  al escultor Archermos de Chios. Según Radet[2], Archermos era un escultor que regentaba un taller familiar en la isla de Chios y fue el primero en  trasladar a la escultura un prototipo originario de Asia y conocido ampliamente en la pintura vascular desde  la primera mitad del S. VI a.C.  La  representación muestra a una joven coronada ataviada como una Kore, con el cabello largo  y trenzado cayendo sobre los hombros. Su actitud ligera se expresa mediante un procedimiento muy habitual en el arte griego arcaico, la llamada carrera de rodilla, una postura forzada en extremo  que consiste en flexionar ambas rodillas (una de ellas  tocando el suelo) y distanciar los brazos, también flexionados, del cuerpo, de tal manera que se produce la impresión de movimiento veloz, en forma de aspa. La estatua ha perdido las alas, que estarían desplegadas y  que probablemente presentarían un perfil curvilíneo a la manera pérsica (como es habitual en otras representaciones conservadas de este período).




[1] Radet, G. "L´invention du type archaïque de la Niké volante",  Comptes-rendus des séances de la Académie des Inscriptions et Belles-Lettres, Año 52, n.4, 1908 pp.221-236.
[2] El prototipo originario de Asia hay que buscarlo en la Potnia Theron. Radet (1908): 226 y ss.

12 de marzo de 2013

Neptuno conduciendo a sus caballos marinos. Leonardo da Vinci



Título
Neptuno conduciendo a sus caballos marinos
Género/Asunto
Mitología Clásica/Dioses Olímpicos
Atributos iconográficos
Tridente e hipocampos
Autor
Leonardo da Vinci (1452-1519)
Escuela
Italia, Florencia
Período-Cronología
Circa 1504
Soporte y técnica
Dibujo a lápiz negro sobre papel
Dimensiones
25,1  x 39,2 cms.
Localización (Institución, Colección)
Inglaterra, Biblioteca Real del Castillo de Windsor  (RL 12570)
ICONCLASS
92 H 1


The Royal Collection © Her Majesty Queen Elizabeth II
Fuentes:
Himno Homérico 22,1; Virgilio, Eneida, I, 17 y ss.
Descripción:
Como otras tantas creaciones del genial artista, el Neptuno de Leonardo es obra única por su vigor plástico, conseguido apenas con unos pocos trazos, desiguales y muy dinámicos. Sus perfiles demuestran la preocupación del artista por los procesos de génesis, comienzo y desarrollo del movimiento, verdadera obsesión del pintor. Un rápido vistazo a este croquis nos confirma que Leonardo, con la airada figura de Neptuno y sus cuatro corceles marinos, procuró expresar la furia de las olas en su veloz andadura, como manifestación inequívoca del movimiento en toda su potencia. Según palabras del propio artista, extraídas de su Tratado de Pintura (1498) “la figura más loable es aquella que por su acción expresa la pasión que la anima”…Y Neptuno, con la energía contenida de unos musculosos brazos que empuñan, respectivamente, las riendas de los hipocampos y su tridente, es un personaje lleno de pasión, que expresa de forma prodigiosa la fuerza de su reino marino. Del mismo Tratado de Pintura hemos seleccionado unas palabras que bien pueden definir la figura del dios marino, como la del “hombre airado… con los cabellos encrespados, las cejas bajas y fruncidas, los dientes apretados y las comisuras de la boca arqueadas”.
También los caballos, aunque animales quiméricos, son la expresión de algunas ideas del maestro: “Cuando representes… algún donoso animal, recuerda que has de huir de todo aspecto leñoso, esto es: que se muevan con tal equilibrio y balanceo que no parezcan un trozo de madera. A quienes pretendas fingir fuertes, no los hagas tales, sino en el girar de su cabeza”. En los caballos de Neptuno, la sensación de balanceo es fácil y perfecta y el giro de sus cabezas –muy marcado en los situados a la derecha de la composición- muy expresivo. Precisamente es el balanceo ascensional de los caballos el pretexto que nos invita a mirar, como espectadores, a lo alto, hasta la mano de Neptuno; con ello, nuestra comprensión de la obra origina una forma cerrada, piramidal y clásica; el eje vertical de la misma, que  proporciona  estabilidad al conjunto, es el cuerpo del dios, cuya postura produce, al mismo tiempo, un rotundo giro sobre sí mismo.
Como se ha señalado a menudo, parece que la fuente de inspiración para esta composición  pudiera haber sido el relieve de un sarcófago, entonces en el exterior de la iglesia de Santa María in Aracoeli (Roma), hoy en el Vaticano. Sea como fuere, consideramos que a través de esta recreación personal del tema clásico, el interés primordial del artista Leonardo  fue indagar y experimentar con el movimiento y el dramatismo de las figuras, con su más íntimo pathos, como lo había hecho en otras tantas ocasiones.
Observaciones:
Sabemos por Giorgio Vasari (Vita di Leonardo, ed. 1550 y 1568)  que  el artista estuvo en Florencia entre 1500 y 1508. Junto a otras obras, el artista ejecutó un gran grabado con el dios del mar para su amigo Antonio Segni, maestro de la ceca vaticana. Añade el biógrafo florentino que dicho dibujo fue entregado a Giovanni Gaddio, por Fabio, hijo del artista, acompañado por el siguiente epigrama:
’Pinxit Vergilius Neptunum: Pinxit Homerus
Dum maris undisoni per vada flectit equos.
Mente quidem vates illum conspexit uterque
Vincius ast oculis; jureque vincit eos.’
Dicha obra, muy celebrada durante el siglo XVI, ha desaparecido. Algunos autores señalan que el dibujo de la Colección Real de Windsor pudiera ser un diseño preparatorio para la  misma. Un gran dibujo de la Academia Carrara, en Bérgamo ha sido considerado, asimismo, como una copia parcial del diseño que Leonardo realizara para su amigo Segni. La inscripción autógrafa “abassa i chavalli” puede leerse en la parte superior del dibujo.

Bibliografía:

Gnaedinger, F., Zurich, Geometry in Art; John the Baptist © 1974 -2006 www.seshat.ch, fg(a)seshat.ch, fgn(a)bluemail.ch / provisional version in freestyle English .

Rodríguez López, M.I., Posidón y el thíasos marino en el arte mediterráneo (desde sus orígenes hasta el siglo XVI), Madrid, 1993.

Zollner, F., Nathan, J., Leonardo Da Vinci: The Complete Paintings and Drawings,  Berlín, 2003.

The Art of Italy. The Royal Collection in the Renaissance.



 María Isabel Rodríguez López





8 de noviembre de 2012

Gran bandeja del Tesoro de Mildenhall







Título
Gran Plato del Tesoro de Mildenhall
Género/Asunto
Mascarón de  Océano,  thíasos marino y thíasos báquico
Atributos iconográficos
Barba formada por plantas acuáticas; delfines que brotan de su faz
Autor
Anónimo
Escuela
Britannia
Período-Cronología
S. IV d.C.
Soporte y técnica
Plata sobredorada y repujada
Dimensiones
60,5 cms. de diámetro
Localización (Institución, Colección)
Londres, Museo Británico
ICONCLASS
91B112

Fuentes:


Hesíodo, Teogonía, 133 y ss. y 337 y ss.; Ilíada, XIV, 210, 246, 302; XXIII, 205; Odisea, XI, 13, 693 y XII, 1; Himno a Demeter, 418 y ss., Píndaro, V, 2 y Pítica, IX,.14. Esquilo, Prometeo encadenado, 136 y ss., 793 y ss., Apolodoro, Biblioteca, I, 1,3 y 2,2, Apolonio de Rodas, Argonaútica, II, 1235, Diodoro Sículo, V, 66, Himnos órficos 22 y 83.

Descripción:


La decoración de este plato de lujo muestra, en tres registros concéntricos,  escenas mitológicas relacionadas con la fertilidad.  En el borde exterior se representa una escena terrestre donde un cortejo de ménades y sátiros ejecutan danzas orgiásticas al son de la música de siringas, krotala, tympanon y auloi  en honor de su dios.  Baco, estante con el tirso y acompañado por una pantera, recibe la vinosa ofrenda de un sileno.  El registro central está ocupado por un cortejo marino donde cuatro nereidas cabalgan sobre fantásticos seres de extremidad ictioforme (ciervo marino, hipocampo, tritón y Kethos), precedidas por un joven tritón.   Y en el umbo central del recipiente, se dispone una carátula o mascarón de Océano.

Dicho mascarón es un modelo característico de las interpretaciones del titán realizadas  por los artesanos de las provincias septentrionales del Imperio durante los siglos III  y IV d. C.,   un prototipo en el que prima la esquematización[1], concebido frontalmente.  Es una imagen simple, realizada, sin embargo, con gran cuidado y perfección técnica, especialmente notable en el detallismo del cabello y otros pormenores.  Océano tiene la mirada fija y una cabellera cuyas caprichosas ondulaciones sugieren el movimiento del mar, del que  emergen cuatro cabezas de delfines.   El enorme tamaño de este rostro oceánico sugiere la inmensidad del abismo marino, verdadero  origen del Cosmos, símbolo apotropaico que  alude a la riqueza y fertilidad del mar.

Observaciones:

El Tesoro de Mildenhall es un gran depósito de 34 objetos romanos de plata, encontrado en el área de Mildenhall del condado inglés de Suffolk. Fue descubierto en  1942 de enero por el arador Gordon Butcher que lo quitó de la tierra con la ayuda de Sydney Ford. En 1946,  el descubrimiento se hizo público y el tesoro  fue adquirido por el Museo Británico.
 
Bibliografía:

K.S. Painter, The Mildenhall Treasure-1 (London, 1977)
Dahl, Roald (1947). "The Mildenhall Treasure" in Saturday Evening Post (20 September): 20-21, 93-4, 96-7, 99

                                                                                                                                                  María Isabel Rodríguez López


[1] Como sucede, por ejemplo,  en las imágenes oceánicas de los mosaicos de Verulamium, Vienne, Tolosa, Withington o Dorchester.